Este sitio y todos sus contenidos son las características de la Colección de Arte y Joyas Imperiales ® propiedad del
Sr. Freddy Novelo

 

 

Los Huevos de Pascua Fabergé
Caprichos de los Zares:

Años antes de la Revolución Rusa, San Petersburgo fue testigo de una revolución diferente. Desde su taller, Peter Carl Fabergé iba a transformar para siempre el mundo de la joyería y el arte, creando piezas únicas. Siglos después, Fabergé sigue siendo el capricho de unos pocos. Peter Carl Fabergé, nació en Rusia en 1846. Su formación tuvo lugar en el extranjero: en Alemania, Inglaterra, Francia e Italia. En 1866 se establece de manera independiente y, con 24 años, hereda el taller de joyería de su padre en San Petersburgo, dirigiéndolo durante 10 años. Las piezas producidas en esta década se distinguían demasiado de las de los demás joyeros de la época.   Los Huevos de Pascua creados por Fabergé son joyas únicas nacidas en el taller de un joyero de San Petersburgo y fueron fruto del capricho de los zares que por más de un siglo se han convertido en sinónimo del lujo extremo a nivel mundial.

   

Creados en oro, plata, platino y con incrustaciones de zafiros, rubíes, esmeraldas, diamantes  además de los más refinados esmaltes, que con diseños rococó y orientales dieron toda la sofisticación a estas creaciones de Carl Fabergé para su mejor cliente, la familia Romanov.  Estos huevos son pequeños testimonios del arte y la historia de Rusia, también se crearon huevos conmemorativos de la coronación del zar Nicolás, de la inauguración del Ferrocarril Transiberiano y de aniversarios reales.  Entre los huevos de pascua creados por Fabergé se encuentra el Blue Winter Egg,  Huevo del Invierno Azul, propiedad del Filántropo y Coleccionista de Arte Freddy Novelo.  La joya tiene entre sus peculiaridades el de poseer en su interior un ave fénix creada en oro de 24 quilates que se encuentra parada sobre una almohadilla de lápiz lázuli. Durante una de sus curadurías se encontraron escondidos en su interior 1753 zafiros y un collar de diamantes los cuales se cree que Carl Fabergé guardó para poder sacarlos de Rusia en 1918. 

Según la mitología egipcia el ave fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio, es así que fabergé creó un huevo de pascua inspirado en esa mitología.  En Rusia el ave fénix es considerada como símbolo de riqueza, grandeza y poder.  Otro de los huevos semi-imperiales es él  “ Petitte Swan Egg” El huevo del pequeño Cisne que es propiedad de la familia Shuermann. Entre las particularidades de esta obra se encuentran un cisne creado en su totalidad de oro y diamantes con un mecanismo de cuerda, que al abrir el huevo sale moviendo sus alas con tal fineza que parece que realiza lo movimientos de un ave real.  El cisne es considerado en Rusia como símbolo de tradición familiar y unión matrimonial. 

Los diseños de estos huevos solían inspirarse en obras de arte que el orfebre veía en sus viajes o en el Museo del Ermitage.  La costumbre de regalar huevos al inicio de la primavera es muy antigua. En numerosas culturas los huevos son símbolos de fecundidad, de renacer y sobre todo símbolo de bondad. En algunas culturas el huevo representa los 4 elementos de la vida. La cáscara (tierra) la membrana (aire) la clara (agua) y la yema (fuego). En la historia se han hecho famosos muchos Huevos de Pascua,  algunos por la enormidad de su tamaño, otros por su originalidad. En la Francia del siglo XVI hizo furor la costumbre dedecorar los huevos de primavera y los más famosos artistas de la época compitieron en hacer los más bellos diseños. Madame Du Barry recibió en una ocasión un huevo obsequiado por Luis XV que estaba completamente recubierto de oro.

El mismo rey distribuía entre sus cortesanos huevos pintados o grabados. Del mismo modo durante la Revolución Francesa, se ofrecían en el pueblo, entre las amistades, huevos que encerraban figuras significativas de esos tiempos trágicos. Bajo el Imperio napoleónico se ofrecían a las elegantes ciudadanas huevos de azúcar, adornados con flores y guarnecidos de golosinasEn la corte de los zares, la costumbre seguía vigente a finales del siglo XIX, pero el orfebre Carl Fabergé prefirió hacer más duraderas sus creaciones trabajando estas piezas con oro, diamantes y piedras preciosas. Los huevos de pascua Fabergé son más que una lujosa recreación de una antigua costumbre rusa.     

La historia de los huevos Fabergé comienza en 1884 cuando el zar Alejandro III regala una de estas creaciones a su mujer la zarina María en la época de Pascua, la fiesta más importante del calendario de la Iglesia Ortodoxa rusa, la cual se celebraba intercambiando huevos y tres besos. La pieza gustó tanto a la esposa del zar que se decidió que Fabergé crearía un regalo cada año para la zarina y tendría la forma de huevo y contendría en su interior una sorpresa.   La calidad de los materiales, la investigación de las técnicas de la orfebrería y la exquisitez fueron siempre primordiales para la casa Fabergé. En la elaboración de la "cáscara" de los huevos se emplearon una gran variedad de metales: oro, plata, cobre, níquel y paladio, combinados en proporciones variables para conseguir diferentes colores.

Como elementos decorativos, utilizaba piedras preciosas y semi preciosas engarzadas. Las técnicas del esmalte translúcido que Fabergé había aprendido en París y Florencia llegó a su vida mas tarde, obteniendo el joyero más de 140 tonos creados para la realización de dichas obras de arte.  También utilizaba una técnica que ya era conocida por los orfebres del siglo XVIII y que consistía en tintar la obra terminada utilizando piedra y esmalte. Fue también frecuente el empleo del guilloche, un tratamiento de la superficie que produce estrías y ondas en el diseño mediante la mano o una máquina. Algunos huevos tenían mecanismos.Esta costumbre se mantuvo viva por la casa Fabergé por once años, hasta la muerte del zar Alejandro III, y se continuó durante el reinado de su hijo, el zar Nicolás II.

Sólo seis Huevos Imperiales han salido a subasta desde la segunda guerra mundial y fueron memorables todos por los precios que alcanzaron en su venta.  En febrero del 2004 la famosa colección de 9 huevos de pascua Fabergé pertenecientes a la familia Forbes se vendió al magnate petrolero ruso Viktor Vekselberg que los adquirió por más 90 millones de dólares, meses antes de que la casa Sotheby's los subastara en la ciudad de Nueva York.   Estas joyas, testigos de la decadencia de los zares, son ejemplos últimos de una forma de vida. Pequeños triunfos del talento empresarial de Peter Carl Fabergé y del talento creativo de su taller. Innovación, exclusividad, y obsesión por el detalle. Con la Casa Fabergé la orfebrería abandonó su papel secundario para entrar en la casa del Arte.

______________________________________________________


La Dinastía Romanoff
Apriete en el ícono para leer la historia de la Familia Imperial  Romanoff

 

 

LIBRO:  HUEVOS FABERGÉ

LIBRO:  HUEVOS FABERGÉ

Si usted desea leer acerca de la vida de Fabergé, por favor apriete
el ícono para guardar como formato PDF

El tamaño es de 37MB

 

 

Si usted no tiene ADOBE ACROBAT para poder leer el libro, 
por favor apriete en el ícono para bajar del internet ese programa

 

TOUR DE LA EXHIBICIÓN FABERGÉ “LA VISITA DEL ZAR” (2009 / 2010)

FABERGÉ EXHIBITION TOUR
2009 / 2010